domingo, 29 de marzo de 2026

ISRAEL IMPIDE A LOS CATÓLICOS DE JERUSALÉN CELEBRAR EL DOMINGO DE RAMOS

Hoy ha ocurrido en Jerusalén un hecho grave y sin precedentes en los últimos siglos: las autoridades de Israel han impedido al cardenal y Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, la máxima autoridad de la Iglesia Católica de Roma en Tierra Santa, celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén. Pizaballa y el Custodio de Tierra Santa, padre Francesco Lelpo, se dirigían al templo cuando fueron interceptados por la policía israelí, que los detuvo impidiéndoles continuar su camino y por tanto llegar a la Iglesia y realizar la ceremonia litúrgica que han celebrado todos los años anteriores. Ambos circulaban de forma privada, sin ningún acto procesional ni ostentación alguna y fueron obligados a dar la vuelta.

Se da la circunstancia, seguramente no casual, de que hoy mismo el papa León se ha pronunciado en la misma línea en que ha venido manifestándose desde siempre sobre el conflicto en Oriente Próximo y los conflictos en general; dando un mensaje de paz y de defensa de los derechos humanos. Concretamente ha afirmado que “No se puede utilizar a Dios para justificar la guerra”

Este tipo de afirmaciones probablemente no sienten demasiado bien a los criminales de guerra que actualmente gobiernan Israel ya que, con cada vez mayor frecuencia, las autoridades de éste país tiran de referencias religiosas como justificación de su genocidio y sus agresiones bélicas constantes e ilegales a otros países. Parece que alguien se ha dado por aludido y quiere tapar la boca al papa. Por suerte Prevost no es hombre que se deje avasallar ni que titubee en la defensa de sus convicciones evangélicas y de la Iglesia.

El hecho inédito perpetrado hoy por Israel contra los cristianos católicos del lugar pone de manifiesto la merma, cada vez mayor en Israel, de derechos fundamentales en cualquier democracia que se precie; como la libertad religiosa, la libertad de culto o la libertad de reunión. 

Las reacciones de perplejidad e indignación en la comunidad internacional no se han hecho esperar, e incluso aliados estrechos de Israel, como los Estados Unidos, se han pronunciado críticamente. Por ejemplo, el embajador del citado país en Israel ha declarado, refiriéndose al suceso que estamos contando, que se trata de un “lamentable abuso de poder”.

Por su parte, el presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez, ha condenado “este ataque injustificado a la libertad religiosa”. Sin embargo, de momento, no tenemos constancia de que líderes políticos españoles que frecuentemente presumen de sus valores cristianos y/o del respeto a las libertades, como Isabel Díaz Ayuso o Santiago Abascal, se hayan pronunciado, ni siquiera tímidamente, contra el insólito acto de agresión realizado hoy por Israel contra la libertad religiosa y de culto de los cristianos católicos de Jerusalén. Hay silencios atronadores.