domingo, 28 de septiembre de 2014

LA PINZA

Ahora que parece estar, otra vez, de actualidad en la política, tengo la impresión que también se está produciendo una "pinza" en el seno de la Iglesia. En esta institución, al igual que en todas las de naturaleza política y/o religiosa, por mucho que algunos lo nieguen, existen grupos que tienen una visión diferente sobre como debe gobernarse la institución de la que forman parte. En ocasiones, sucede que los dos bloques ideológicos también se fraccionan, pudiendo dar lugar a que los más moderados de ambos grupos principales queden "atrapados" entre los más extremistas de ambos sectores, que llegan a confluir, produciéndose la llamada "pinza".
A grosso modo, podríamos decir que en la Iglesia también han existido siempre dos bloques; uno más aperturista y otro más conservador. Igualmente, dentro de ambos sectores, los hay con posiciones más radicales e inflexibles.
De los situados en el extremo del grupo progresista, hay algunos que se sienten decepcionados con Francisco, de hecho, para mi sorpresa, he leído a algún teólogo muy critico con su pontificado casi desde antes que empezara el mismo. Sin embargo, la mayoría del extremo conservador se ha mostrado, al menos públicamente, bastante prudente en sus valoraciones de la labor de Bergoglio hasta hace poco, pero ya comienzan algunos a ponerse nerviosos. Llegando incluso a cuestionar facultades inherentes al Sumo Pontífice, como es, por ejemplo, sustituir obispos o cambiarlos de diócesis. Resulta curioso que los más conservadores, partidarios en teoría de que el Romano Pontífice mantenga todos sus poderes - que, por cierto, son absolutos - y primacía sobre el resto de los obispos, caigan en planteamientos tan inverosímiles. Da la impresión que si el Santo Padre es "de los suyos", entonces si hay que guardarle obediencia y aceptar en silencio sus decisiones, pero si el Papa, en las formas o en el fondo, o en ambas, lleva la contraria a sus ideas, ya si vale cuestionarle e incluso enmendarle. Es esa hipócrita dualidad en el juicio característica común a los miembros más conservadores de la Iglesia. Sus contrarios, los más progresistas, al menos tienen una coherencia intelectual y moral.
En cualquier caso, el resultado práctico es que el Papa se ve objetivo de las críticas de ambos extremos, por razones distintas, pero coincidiendo en el acto en si de disensión con el Pontífice. Aunque, es de justicia añadir, que desde el grupo progresista las críticas suelen ser discrepancias sinceras y honestas, pero de los más conservadores suenan a cuestionar, corregir e incluso intentar torcer la voluntad del Papa. Por consiguiente, no se pueden poner al mismo nivel.
Se ha hablado en estos días mucho de las amenazas externas para Francisco, y efectivamente éstas son graves y no hay que subestimarlas, pero también existe una oposición interna que puede ser más o menos leal y que en unos casos va de frente y da la cara, pero en otros supone un peligro quizá más silencioso y letal. Considero que es un error hacerle el juego a ésta, incluso aunque no haya intención.
El Papa tiene un proyecto reformador, sin duda mejorable, pero beneficioso para la Iglesia. Desde las posiciones progresistas no se debe contribuir, por acción ni omisión, a impedir que lo desarrolle.

domingo, 21 de septiembre de 2014

LA OPOSICIÓN A FRANCISCO SE HACE VISIBLE DENTRO DE LA CURIA

Distintos medios de comunicación se han hecho eco en los últimos días de la noticia de la publicación de un libro firmado por 5 miembros del Colegio Cardenalicio. Al mismo le han puesto por título "Permanecer en la verdad de Cristo". Deben creerse poseedores de la misma. Lo que sostienen, "casualmente" en vísperas de la celebración del Sínodo sobre la familia que convocó Francisco para celebrarse entre el 5 y el 19 de octubre del 2014, es diametralmente opuesto a la línea marcada por el Papa, especialmente en el tema del divorcio; el Pontífice ha dado pie a que se debata sobre la posibilidad de permitir la comunión a los divorciados vueltos a casar. Hasta ahora, este tipo de familias, que por cierto abundan cada vez más, estaban, según la doctrina oficial de la Iglesia Romana, abocadas a condenarse y fuera de la comunión, lo cual dejaba de hecho a muchas personas católicas excluidas de la Iglesia. Esta situación, por ser esencialmente injusta, era uno de los puntos que muchos miembros de la Iglesia Católica pensaban que debía revisarse, incluido sectores del clero. No lo piensan así los cinco cardenales autores del citado libro, que utilizan una argumentación capciosa, para defender sus posiciones.
 
De entre los cinco destacan dos, por la importancia de sus cargos dentro de la Curia: cardenal Gerhard Müller, nada menos que prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y cardenal Raymond Leo Burke, que es el prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, y tal como su nombre indica es la más alta instancia jurisdiccional dentro de la Iglesia Católica, resolviendo, entre otros asuntos, los recursos contra las sentencias de la Rota Romana. Es, decir, se trata de dos puestos no sólo importantísimos dentro de la Curia Romana, sino que además sus competencias están muy relacionadas con los temas que se van a tratar en el Sínodo Extraordinario.
 
Un amigo me decía esta mañana, con razón, que es bueno el debate en el seno de la Iglesia. Pero no estamos presenciando un debate, sino la divulgación pública de una doctrina contraria a la del Papa, por parte de miembros de su propio Gobierno, el de la Iglesia Universal. No se trata, pues, de una honesta aportación de ideas, sino de un intento de rectificar la doctrina pontifical, poniendo en cuestión la autoridad del Obispo de Roma. Por supuesto, también se pretende torcer la línea general marcada para el Sínodo sobre la familia.
 
¿Alguien se imagina a un ministro intentando enmendar la plana al presidente de su gobierno? Yo si, pero seguidamente imagino, también sin dificultad, a ese ministro saliendo del ejecutivo voluntariamente o por destitución. Salvando todas las distancias, lo que está ocurriendo es como si el Ministro del Interior y el de Justicia se pronunciaran públicamente contra las directrices del Jefe del Gobierno.
 
Si esto es sorprendente que ocurra en el ejecutivo de cualquier Estado democrático, se pueden hacer una idea de la gravedad de que suceda en la Curia Romana, que es el gobierno de la Iglesia, dirigida por el Papa, que tiene atribuidos unos poderes y una autoridad muy superior a la de cualquier jefe de Estado o de gobierno.
 
No conozco precedentes, no al menos en la historia moderna, no he visto nunca al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe intentando rectificar públicamente al Pontífice, ni al de la Signatura Apostólica, ni a ningún otro cardenal de la Curia.
 
Si este Papa no fuera como es, y a estos cardenales se les tratara como se ha tratado siempre a los disidentes con anteriores papas, serían sin duda expulsados de la Curia, como mínimo. Pero tienen la suerte de que la estrechez de miras y la doctrina draconiana que ellos propugnan están en las antípodas del pensar y el hacer de Francisco, que siempre ha recordado que, ante todo, Dios es misericordioso y perdona.
 


EL VATICANO REFUERZA SU SEGURIDAD POR UNA AMENAZA TERRORISTA

Italia y el Vaticano han reforzado la seguridad de la Santa Sede al haberse producido una amenaza terrorista creíble. Concretamente, se ha informado en algunos medios, que un servicio de inteligencia de un país extranjero alertó a Italia de la interceptación de una comunicación en la que se habla de un ataque al Vaticano.

Hoy, a primera hora de la mañana, Francisco partirá hacia Albania para aterrizar sobre las 9 AM en el aeropuerto de Tirana y comenzar una jornada maratoniana. Su regreso a Roma está previsto, según el programa oficial, para el mismo domingo, esperándose que aterrice en Ciampino sobre las 9:30 PM. Veremos si también se aprecia un refuerzo de las medidas de seguridad en Albania o si se produce alguna alteración en el programa oficial previsto para la visita.

Al parecer, la amenaza detectada apuntaría hacia la semana próxima, concretamente al miércoles, que es el día en el que habitualmente celebra el Papa las Audiencias generales. Según la agenda que, en este momento, aparece publicada en la Web oficial de la Santa Sede, el próximo miércoles 24 de septiembre está previsto que se celebre la Audiencia general, como es tradicional.

Seguiremos informando de cualquier novedad.

jueves, 18 de septiembre de 2014

EL CONSEJO DE CARDENALES AVANZA EN SUS TRABAJOS

Estos días (15, 16 y 17 de septiembre) ha tenido lugar otra reunión del Consejo de Cardenales, que fue creado por el Papa Francisco para ayudarle y asesorarle en el gobierno de la Iglesia y en las reformas que se realicen. Por cierto, el Portavoz de la Santa Sede, ha precisado que se trata de un grupo consultivo que se limita a hacer propuestas al Pontífice. Tengo mis dudas sobre si la aclaración era pertinente.

Se ha informado que el contenido de las reuniones, en esta ocasión, se ha centrado en dos asuntos fundamentalmente: la reestructuración de la Curia y el borrador de la nueva constitución que regulará la misma.

En cuanto a la reorganización de la Curia, se ha propuesto dividir los Consejos Pontificios en dos grandes grupos: "los laicos y la familia" y "Justicia y paz". Ambos aglutinarán diversos asuntos relacionados con estos temas.

Por otra parte, el Consejo ha comenzado a preparar un borrador de la nueva constitución, aunque el Portavoz Lombardi ha indicado que todavía se encuentra en una fase inicial, por lo que el grupo de nueve cardenales continuará elaborando este texto durante las dos próximas reuniones, previstas para diciembre de este año y febrero del 2015. Se estima que el borrador estará completado a mediados del próximo año.

Este es un breve resumen de lo tratado en esta reunión del Consejo. Parece que los trabajos de los cardenales consejeros van avanzando, aunque quizás sería deseable algo más de agilidad. En cualquier caso, no se podrá saber el alcance real y concreto de las reformas en el Vaticano hasta que el Consejo haya presentado el resultado final de sus trabajos a Bergoglio. En cuanto a los temas económicos, Lombardi si ha considerado prácticamente concluida la labor del grupo de los nueve cardenales.

Seguiremos informando y analizando.