Ayer se comunicaron
los cambios que, por orden del Papa, se han introducido en el IOR, conocido
popularmente como Banco Vaticano.
Las decisiones más
importantes que se han tomado son el cambio de Director; cesa Ernst von
Freyberg y es nombrado el empresario francés Jean-Baptise de Franssu, y el
cierre de 3.000 cuentas aproximadamente, de las que 1.329 son cuentas individuales
y 762 de clientes institucionales. Lo que supone, en palabras del ya
ex-Director, que “el IOR ahora se centra solo en instituciones católicas,
clero, empleados o antiguos empleados del Vaticano, así como de Embajadas y
diplomáticos acreditados ante la Santa Sede”.
Por otra parte,
Francisco, ha decretado un Motu Propio por el que se transfieren las
competencias de la Sección Ordinaria de la Administración del
Patrimonio de la Sede Apostólica a la Secretaría de Economía (nuevo dicasterio
de la Curia Romana, que fue creado en otro Motu Propio el pasado 24 de febrero
del 2014, con la finalidad de encomendarle el control y vigilancia de todo lo
relacionado con la administración del Estado).
Las reformas emprendidas en la Curia en general y en el IOR en
particular aún no han terminado. El Papa va a su ritmo, pero continúa tomando
decisiones, y poco a poco, a lo largo de los próximos meses, iremos teniendo
más noticias sobre nuevos cambios.
Hace tiempo ya que fue superado el cliché de que este Papa ofrece más
gestos que medidas tangibles.
