jueves, 25 de diciembre de 2025

PRIMERA NAVIDAD DE LEÓN XIV: BENDICIÓN URBI ET ORBI

Es la primera Navidad del nuevo papa y hoy, 25 de diciembre, como es tradicional, ha dado la bendición urbi et orbi a la ciudad de Roma y al mundo. Revestido con esclavina roja y estola papal, pero sin capa pluvial (que sí usaba, por ejemplo, Benedicto XVI) se ha dirigido a los católicos, y a los que no lo son, en un discurso previo en el que no se ha olvidado de ningún país ni zona en conflicto o en guerra del mundo, ni siquiera los de lugares más remotos; esos a los que habitualmente no alcanzan los informativos de las grandes televisiones. Un discurso que, en todo momento, subrayaba su preocupación y, por tanto, la de la Iglesia, por el respeto, sobre todo y ante todo, a la dignidad humana y a los derechos humanos.

También ha clamado, como es habitual en él, por la paz, que es el otro gran tema que ha marcado su discurso; una paz “desarmada y desarmante” Menciones expresas a Ucrania y a Palestina pero también, como ya hemos comentado en líneas anteriores, a todos los territorios en conflicto del planeta.

En el discurso también ha tenido su espacio la gran preocupación social de Robert Prevost, con mención expresa, por ejemplo, a “los trabajadores explotados con bajos salarios”

No ha habido separación entre los principales temas mencionados, porque los ha hilvanado muy bien en el discurso, con buen criterio, ya que realmente no se pueden compartimentar porque están relacionados ¿O acaso puede haber paz en ausencia de justicia social o de respeto a la dignidad del ser humano?

Por tanto ha sido un discurso certero, al estilo de Prevost (que tiene su estilo propio muy marcado, gracias a su fuerte personalidad) pero en línea de continuidad con el pontífice anterior en los asuntos fundamentales, con gran preocupación por problemas universales que afectan a los católicos de todo el mundo, por supuesto, pero también a la humanidad en su conjunto.

Dentro de muy poco; el 7 de enero, comenzará el consistorio extraordinario convocado por León XIV, que también seguiremos desde aquí con atención ya que, con toda seguridad, será el momento en el que Prevost inicie su paso de las palabras a los hechos, sobre todo en lo concerniente al gobierno de la Iglesia.









domingo, 21 de diciembre de 2025

LEÓN XIV CONVOCA CONSISTORIO EXTRAORDINARIO DE CARDENALES

El papa ha convocado, para los días 7 y 8 de enero de 2026, su primer consistorio extraordinario. Una vez terminado el Año Jubilar y pasado el periodo de oración y reflexión que Prevost se dio a sí mismo, parece que va a pisar el acelerador del gobierno de la Iglesia y las reformas. El citado consistorio marcará, precisamente, el punto de arranque de las decisiones que va a ir tomando, sin prisa pero sin pausa, León XIV.

De momento, el pontífice quiere que los cardenales se vayan acostumbrando a ayudarle y a implicarse en el gobierno de la Iglesia, algo que progresivamente dejará de ser puntual para convertirse en habitual; que el Colegio Cardenalicio entre de lleno en la toma de decisiones y en el apoyo al papa en todas las tareas, así como en el diseño del futuro inmediato de la Iglesia.

El proceso Sinodal, que es el gran proyecto del papado de Francisco, también está en juego, ya que si los cardenales confirman que están, no sólo por apoyarlo, si no por implicarse plenamente en el mismo y en colaborar para su buen desarrollo y consecución, probablemente llegue a consolidarse como una realidad y un éxito de toda la Iglesia. Si por el contrario los cardenales mostraran al papa, en el consistorio, reservas o reticencias sobre el asunto o incluso apostaran por echar el freno, seguramente el proceso sinodal, al menos tal y como se concibió en el pontificado de Bergoglio, quedará suspendido o muy limitado en su agenda y objetivos.

¿Por qué es especialmente importante lo que expresen los cardenales en este consistorio? Pues porque, precisamente, la finalidad y el sentido que Prevost le ha dado al consistorio es ese; León XIV lo ha convocado, fundamentalmente, para tomar notas y escuchar. Por tanto, es de esperar que, para bien o para mal, sea muy tenido en cuenta lo que digan los cardenales.

En principio, también se espera que, después del consistorio, León XIV haga algunos cambios y mejoras importantes en la Curia, incluida la Secretaría de Estado. Además, algunos prefectos de dicasterios, están sufriendo fuertes ataques por parte de los sectores de siempre, especialmente los de la Doctrina de la Fe y la Vida Consagrada, este último dirigido por una mujer. Será importante comprobar si Prevost no se deja amedrentar ante estas campañas ultras o de lo contrario cede dando algún paso atrás.

Veremos.




domingo, 14 de diciembre de 2025

BOCACHANCLA ARGÜELLO

 Cada vez que hace alguna declaración pública sobre la actualidad política en Moncloa y Ferraz se frotan las manos. Se llama Luis Argüello, es arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española. Los estrategas que trabajan para el PSOE y para el Gobierno saben que en casi todos los españoles, incluidos muchos conservadores y cristianos católicos, hunde sus raíces un profundo anticlericalismo que ni mucho menos responde únicamente a cuestiones ideológicas, ni políticas ni de fe. Es un sentimiento atávico, fuertemente anclado en imágenes del pasado pero también en muchas malas experiencias personales. Un sentimiento que está más o menos latente si no se remueve demasiado pero, cuando un miembro destacado de la jerarquía eclesiástica, se pronuncia con vehemencia sobre cuestiones políticas, ese sentimiento suele aflorar en las cabezas y los corazones de tantos españoles, con la fuerza que emerge la lava de un volcán que lleva años cargando esa presión magmática bajo el subsuelo.

Entonces vuelven a la conciencia de los ciudadanos imágenes de curas bendiciendo fusilamientos a familiares, del dictador durante 40 años bajo palio y comulgando pero no sólo; también se abren paso en la memoria de muchos ciudadanos, de diferentes generaciones y clases sociales, comportamientos inaceptables de ensotanados, como malos tratos en el colegio, abusos, tocamientos no consentidos y humillaciones por doquier practicadas impunemente durante, no años, si no siglos aprovechando su posición de superioridad y, sobre todo, la confianza de buena fe que cientos de miles de familias les otorgaron para educar a sus hijos, incluso para tutelarlos, pensando que un sacerdote jamás se alejaría de los principios cristianos y evangélicos más esenciales.

Por eso ahora, cuando ven a un obispo, de nuevo, hablar con un tono de presunta superioridad moral, diciendo al gobierno lo que tiene que hacer y a la gente lo que tiene que votar, se les revuelven en las entrañas toda esa memoria del pasado, de un pasado gris y muy oscuro.

Así que, si hay algo ahora mismo que no solo no preocupa en absoluto, si no que incluso se percibe como un alivio en las filas de los socialistas, es que Argüello aparezca dando lecciones y diciendo a todo el mundo lo que tiene que hacer. Incluso rezan porque esto ocurra con mayor frecuencia.