La publicación y presentación el próximo lunes 25 de mayo, por la mañana, en el Aula del Sínodo del Vaticano, de la Encíclica “Magnifica humanitas” ha generado mucha expectación, por supuesto en ámbitos religiosos y eclesiásticos, pero la novedad, en este caso, es que también ha despertado sumo interés fueran de esos entornos, en la sociedad civil en general y particularmente en la política.
La influencia global del Romano Pontífice, sin ser la que era antaño, sigue siendo significativa, dado que el cristianismo católico continúa siendo la confesión religiosa mayoritaria en muchos países y la Iglesia sigue contando con una fuerte implantación e infraestructura a nivel internacional. Por ello y ¿por qué no decirlo? por el carisma personal y la asertividad del actual Pontífice, desde la gobernanza y el liderazgo político de muchos países se espera, con especial interés, la publicación de la primera Encíclica de Robert Prevost. Uno de esos países es España, donde además, se da la circunstancia de que en un par de semanas recibirá la visita apostólica de León XIV, con una agenda muy intensa y extensa que cuanta con gran cantidad de actos programados. La visita es tan amplia y extensa que no tiene precedentes, ni siquiera en los viajes que realizó Juan Pablo II a nuestro país. Comienza el 6 de junio y no acaba hasta el 12. Una semana completa durante la que estará en Madrid y en Barcelona, pero también en las islas Canarias, donde quiso ir pero literalmente no le dio la vida, nuestro queridísimo papa Francisco, y León recogerá su testigo y visitará por él, y quizás con él muy presente, uno de los lugares de Europa donde el fenómeno migratorio, y el terrible drama humano que conlleva, es más acentuado.
Además, en Madrid, por primera vez en la historia, el papa, como líder religioso y espiritual que es, pero también - no lo olvidemos - como Jefe de Estado, se dirigirá con un discurso en el Hemiciclo, a las Cortes Generales. Por cierto, el Cardenal Arzobispo de Madrid José Cobo, ha tenido mucho que ver en este viaje apostólico papal y en la importancia del mismo. Se consolida, fuera de toda duda, como el hombre de León XIV en España y también quien le representa y le da voz de una forma más precisa y autorizada.
No podemos obviar la dimensión política de las palabras y los actos del papa, inevitable siempre, pero en estos tiempos volátiles y convulsos más si cabe. Y sin duda la Encíclica tendrá también una dimensión política y social, porque tratará temas que están en la actualidad, el debate público y las preocupaciones de los ciudadanos, como es el caso de la Inteligencia Artificial y las colosales implicaciones que tendrá en todos los aspectos de nuestras vidas; a nivel social, cultural, profesional, militar, educativo, político… Por tanto, es de todo menos baladí la cuestión que va a tratar León XVI en su Encíclica. La misma está firmada por el Santo Padre el 15 de mayo de 2026, coincidiendo con el 135º aniversario de la publicación de la Encíclica “Rerum Novarum” de León XIII.
Volviendo al tema del viaje a España, se da la circunstancia también de que este se va a producir en una coyuntura política que no solo es complicada a nivel internacional si no también internamente; con el jefe de Gobierno asediado por la oposición, con la complicidad de poderosos estamentos del Estado, como la judicatura, amplios sectores de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y la mayoría de los medios de comunicación de masas. Por si fuera poco, el cerco al presidente del Gobierno español se ha complicado aún más con la cuestionable imputación al ex- presidente Zapatero, en la que han participado aportando supuestas “pruebas” agencias de seguridad extranjeras que han interceptado comunicaciones sin supervisión judicial.
Este es el contexto internacional y nacional en el que Robert Prevost va a presentar su primera Encíclica y en el que va a realizar un extenso viaje a España durante el cual, a buen seguro, también tocará en sus discursos y actividades temas sociales y políticos que nos preocupan a todos; católicos y no católicos. La polémica política está asegurada.
