sábado, 25 de octubre de 2014

OSORO TOMA POSESIÓN EN MADRID

La Iglesia madrileña ha acogido hoy a su nuevo arzobispo, comenzando así una nueva etapa. Carlos Osoro ha tomado posesión en un acto en el que ha estado acompañado de otros obispos y cardenales.
La homilía de Osoro ha estado en su línea habitual; manejando conceptos, como "cultura del encuentro", que muestran una visión de la Iglesia como institución que debe tener sus puertas abiertas a todos, incluidos los que están fuera de la misma. Una Iglesia pegada a los problemas de nuestro tiempo, como el paro. Todo lo contrario a una Iglesia aislada y ensimismada; lo que quiere Osoro es una comunidad dinámica, integradora y en la que todos se impliquen en la labor pastoral.
También ha anunciado el arzobispo que mantendrá los primeros viernes de cada mes un encuentro con los jóvenes, a los que ha animado a participar, al igual que al resto del pueblo de Dios, en la vida de la Iglesia.
Buenos tiempos para la archidiócesis de Madrid. Desde Tarancón nadie había generado tanta ilusión y espectación. Esperamos que en Roma no tarden mucho tiempo en darse cuenta que no debe demorarse la imposición del birrete cardenalicio a Osoro. Sin duda encontrará obstáculos en su camino, por lo que le vendrá muy bien ese respaldo de la Santa Sede, el que da incorporarse al Colegio Cardenalicio.

martes, 21 de octubre de 2014

INTENTO DE GOLPE DE ESTADO EN EL VATICANO

Ya lo habíamos avisado en anteriores artículos; se estaba gestando un frente de oposición, muy beligerante, contra el Papa Francisco y las posiciones aperturistas en la Iglesia que él mismo representa. Pero no éramos conscientes del verdadero alcance de las intrigas hasta que en los últimos días, se han venido publicando en medios de comunicación de reconocido prestigio, tanto dentro como fuera de Italia, informaciones alarmantes sobre un complot urdido vilmente por un grupo de cardenales, algunos de bastante peso e incluso altos cargos en la Curia, para desautorizar a Francisco. Ahora todo concuerda; las declaraciones previas al Sínodo contra algunas de las propuestas más avanzadas que iban a presentarse en este, incluida la presentación de un libro, y algunas voces que llegaron al delirio de poner en duda la legitimidad de Bergoglio para ocupar la silla de Pedro.

El último hecho, gravísimo, que hemos conocido, es que los conspiradores buscaron, sin éxito, la complicidad de Benedicto XVI para unirlo a su confabulación, dando así un golpe de efecto que dejaría a la Iglesia católica, de facto, en una situación de cisma. Fueron a hablar con Ratzinger, a espaldas de Francisco, para que les apoyara en sus planes de hacer fracasar toda la línea de reformas dentro de la Iglesia que está llevando a cabo el Papa, pero llegaron más lejos aún; le propusieron que se pronunciara públicamente contra Bergoglio y las ideas más aperturistas que introdujo para el debate sinodal. La negativa del Papa emérito fue clara y además, informó, a través de su secretario personal - que también ocupa el cargo de secretario de la Casa Pontificia - a Francisco de las maquinaciones contra él.

Entre el grupo de cardenales desleales al vicario de Cristo, se encuentran nombres de especial relevancia, entre los que destaca el cardenal Gerhard Müller, que es el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (una de las más importantes de la Curia, que ocupó Joseph Ratzinger antes de ser elegido Papa).

Afortunadamente, la reacción de Benedicto XVI estuvo al nivel de su gran altura intelectual y moral, pero el mero hecho de que unos miembros del Colegio Cardenalicio se dirijan al Papa emérito para pedirle que colabore en sus planes de obstaculizar e incluso impedir al actual Papa desarrollar su labor con normalidad, es inaceptable y debería ser objeto de una investigación oficial y, por supuesto, del cese inmediato de los implicados con cargos en la Curia. Pero seguramente nada de esto ocurrirá, porque Bergoglio está acorralado, igual que lo estuvo su antecesor, rodeado de "cuervos" dispuestos a lo que sea para que en el Vaticano nunca se toquen determinados temas ni se afronten verdaderos problemas. Quizá no sean muchos, pero son poderosos, influyentes y con una agresividad, a veces silenciosa, que los hace tan peligrosos o más que los amorales purpurados que poblaban la Santa Sede en la edad media.

No obstante, estaremos atentos por si hubiera algún tipo de reacción desde el entorno de la máxima confianza del Papa o desde el propio Pontífice.

sábado, 18 de octubre de 2014

EL DOCUMENTO FINAL DEL SÍNODO TUMBA LAS PROPUESTAS APERTURISTAS DE FRANCISCO

Ya se veía venir. En los meses previos al Sínodo se estaba incubando una rebelión contra el Papa, debido a que las intenciones reformadoras de Bergoglio ya empezaban a convertirse en hechos concretos. Además, en el horizonte veían este Sínodo como una amenaza a los postulados ultraconservadores que han permanecido inmutables en la Iglesia durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.
El propio Papa, especialmente a través de sus colaboradores más cercanos y cardenales de su confianza, venía manifestando la necesidad de adaptar el mensaje de la Iglesia a la realidad en que vivimos; con distintas formas de familia, divorciados vueltos a casar que injustamente se ven excluidos de la comunión, etcétera. Y precisamente ha sido en estos puntos dónde, desde los sectores más reacios a los cambios, se estaba echando un pulso a Francisco que lamentablemente ha culminado en una derrota para el Papa, ya que el documento final del Sínodo no recoge los párrafos más importantes del borrador original, en los que se mostraba una visión abierta, positiva e integradora sobre los homosexuales, aceptando las uniones de éstos y defendiendo su aportación a "la comunidad cristiana", así como un reconocimiento a la situación de los divorciados, los matrimonios civiles y los católicos que viven juntos sin estar casados.
Como pueden ver, no estamos hablando de una cuestión baladí, sino de la exclusión de las partes más importantes del texto original. Una enmienda en toda regla contra la esencia de las propuestas de Bergoglio.
Habrá que esperar para ver las consecuencias, pero de lo que no hay duda es que algunos pretenden que este revés al Papa suponga el principio del fin del pontificado reformista de Francisco.

viernes, 17 de octubre de 2014

SÍNODO: ¿CONSERVADORES CONTRA PROGRESISTAS, O SENTIDO COMÚN FRENTE A FUNDAMENTALISMO SIN FUNDAMENTOS?

Este fin de semana concluye el Sínodo, que ha tenido como tema central la familia. Dada la importancia del asunto tratado, cualquiera podría pensar que se ha producido un profundo e interesante debate, pero, a mi juicio, esto se ha intentado sin llegar a lograrse completamente. 
El hecho en sí de tener ideas y principios, es un valor positivo para una persona. Tenga esta un pensamiento más o menos conservador o progresista, se puede tener un respeto intelectual por alguien que sostiene unas ideas, fundamentando estas, claro está, ya que mantener posiciones ideológicas atrincherado simplemente en la primitiva creencia de que "son las buenas", no aporta nada y resulta fácil para cualquiera, al no necesitarse ninguna clase de conocimiento; ni científico, ni tampoco filosófico o moral. Es decir, cualquier bárbaro de estos que acuden a los campos de fútbol para insultar, hacer ruido y mostrar banderitas nazis, tiene la capacidad de posicionarse ideológicamente sin fundamentar lo que defiende, porque para ello ni siquiera es necesario usar el cerebro. 
En estos días, cualquiera que se interese un poco por seguir el Sínodo, habrá podido sentir vergüenza ajena al leer cual es la principal inquietud que muestran los obispos del llamado "sector conservador". Mañana se aprobará un documento, a modo de conclusión de las reuniones sinodales, y algunos están muy preocupados porque en el borrador del mismo figura una frase que, al parecer, no pueden tolerar: "las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana". Sin duda, se trata de una obviedad para cualquier animal racional. Así lo han intentado explicar algunos obispos "progresistas" usando también argumentaciones de puro sentido común: "no se puede crear cristianos de segundo clase". "Si se mantiene una relación homosexual fiel por treinta años, no puedo decir que no es nada. Es que excluir no forma parte del lenguaje de la Iglesia"."No podemos decir a alguien: 'Usted es homosexual, no puede vivir el Evangelio'. Eso es impensable". Estas frases son del cardenal alemán Reinhard Marx. 
Por otra parte, el texto que mañana saldrá del Sínodo, ni siquiera tiene un carácter vinculante. Su única finalidad es establecer unas bases para que en todas las diócesis se debata sobre el asunto, hasta llegar al próximo Sínodo, que se celebrará en octubre del 2015, en el que sí está previsto que se realicen propuestas definitivas que podrían culminar en reformas importantes adoptadas por el Papa Francisco. 
Los titulares hablan de polémica entre conservadores y progresistas. Yo creo que sería más adecuado definirlo como el sentido común frente al inmovilismo más rancio, que nunca escucha ni aporta nada más que intolerancia y una fe ciega en sus posiciones, que presuponen mejores que las demás porque sí. 

domingo, 5 de octubre de 2014

COMIENZA EL SÍNODO SOBRE LA FAMILIA

Hoy se ha inaugurado el Sínodo sobre la Familia. Hay gran espectación, debido a que la temática del Sínodo es tan importante como controvertida, y probablemente se trata de la reunión más importante que celebra la Iglesia desde el Concilio Vaticano II. Además, el Papa, ha expresado claramente su intención de abrir el debate sobre temas que irritan especialmente a los conservadores más recalcitrantes, como la comunión de los divorcionados y en general una mayor flexibilidad para hacer una Iglesia más acorde con los tiempos que corren y con la situación de la familia en la actualidad. 
Francisco, no sólo no tiene miedo al debate sobre problemas que están en la realidad de la sociedad, sino que lo fomenta, sin embargo, sectores minoritarios pero con mucho poder, no quieren ni oir hablar de modificaciones, por pequeñas que sean, en las posiciones que viene manteniendo la Iglesia sobre la familia. 
Hace semanas que lo más oscuro de la jerarquía eclesiástica empezó a despertar de su letargo y poco a poco va tomando la forma de un frente de oposición al Papa, muy beligerante e integrista. De hecho, algunas de las manifestaciones públicas - da miedo pesar como serán las privadas - realizadas por miembros del Colegio Cardenalicio, son insólitas por su vehemencia e incluso agresividad, contra el Papa y sus planteamientos reformistas. Y no vienen de cualquiera, ya que algunos de los cardenales han ocupado u ocupan cargos importantes en la Curia, como es el caso del actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Gerhard Müller. 
El Papa también cuenta, faltaría más, con sus apoyos, pero estos son mucho más templados y conciliadores en sus declaraciones, como es el caso del secretario del Sínodo, cardenal Lorenzo Baldisseri, que se ha esforzado en explicar obviedades - que para algunos no son tan obvias - como que si negamos que el contexto actual de la familia es diferente al de tiempos pretéritos "nos quedamos anclados 2.000 años atrás". Baldisseri también ha aclarado que en el Sínodo no se adoptarán decisiones, sino que las conclusiones serán la base para la segunda asamblea, que se celebrará en 2015. 
De momento, ha quedado claro que Francisco quiere abrir un debate, y algunos cardenales sólo quieren que la Iglesia siga instalada en el inmovilismo y parecen dispuestos a echarle un pulso al mismísimo Papa. 
El Sínodo concluye el 19 de octubre. Seguiremos atentos a los acontecimientos.