La Iglesia madrileña ha acogido hoy a su nuevo arzobispo, comenzando así una nueva etapa. Carlos Osoro ha tomado posesión en un acto en el que ha estado acompañado de otros obispos y cardenales.
La homilía de Osoro ha estado en su línea habitual; manejando conceptos, como "cultura del encuentro", que muestran una visión de la Iglesia como institución que debe tener sus puertas abiertas a todos, incluidos los que están fuera de la misma. Una Iglesia pegada a los problemas de nuestro tiempo, como el paro. Todo lo contrario a una Iglesia aislada y ensimismada; lo que quiere Osoro es una comunidad dinámica, integradora y en la que todos se impliquen en la labor pastoral.
También ha anunciado el arzobispo que mantendrá los primeros viernes de cada mes un encuentro con los jóvenes, a los que ha animado a participar, al igual que al resto del pueblo de Dios, en la vida de la Iglesia.
Buenos tiempos para la archidiócesis de Madrid. Desde Tarancón nadie había generado tanta ilusión y espectación. Esperamos que en Roma no tarden mucho tiempo en darse cuenta que no debe demorarse la imposición del birrete cardenalicio a Osoro. Sin duda encontrará obstáculos en su camino, por lo que le vendrá muy bien ese respaldo de la Santa Sede, el que da incorporarse al Colegio Cardenalicio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario