Cada hombre, cada ser humano y cada Santo Padre tiene su forma de ser, de actuar y su propio temperamento y personalidad. Francisco era vehemente e intenso. León XIV es contenido y prudente (no confundir con pusilánime), pero a estas alturas de su pontificado, cuando aún no ha cumplido un año, la regresión en la Iglesia Católica ni está ni se la espera, ni siquiera por los sectores más reaccionarios, que podrán disimular más o menos su frustración, pero ya todos tienen claro que, de la mano de Robert Prevost, la Iglesia no va a volver atrás ni a deshacer nada (al menos nada esencial ni importante) de lo hecho por Bergoglio.
En las últimas semanas ha continuado quedando claro lo que decimos:
- “Tucho” Fernández respaldado. El cardenal argentino, Prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe y “bestia negra” para los grupos ultracatólicos, sigue contando con la confianza del pontífice actual, que no ha dudado incluso en darle su apoyo y respaldo público, como en el tema de la “Mater Populi fidelis”; la nota aclaratoria sobre el lugar de la Virgen María en la Iglesia, que tanta polémica creó en ciertos sectores.
- Curia continuista con Francisco. Tampoco parece que en la administración del Vaticano y de la Iglesia vaya a cambiar nada sustancial respecto a la filosofía y las reformas que implantó Francisco. El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, fue ratificado como miembro del Dicasterio para los Obispos (el “ministerio” que asesora al papa en el nombramiento de los obispos), quien resulta cada vez más obvio ser el hombre y la voz del papa en España, más aún después de la Asamblea del clero de Madrid, en la que Prevost dio un rotundo respaldo a Cobo a través de la carta pastoral que dirigió a los curas de Madrid, marcando una línea claramente sinodal y de armonía y comunión frente a atrincheramientos ideológicos.
Por otra parte, Prevost nombró recientemente a una mujer, concretamente a la hermana Simona Mambrilla, Prefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Mantiene así, al igual que Francisco, a tres mujeres en dicho Dicasterio. Además, otras mujeres que ya estaban en puestos relevantes en la Curia o en la administración del Vaticano, como la Presidenta de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano, Raffaella Petrini, han sido ratificadas por León XIV en sus cargos.
La Comunicación del Vaticano también cuenta con una mujer nombrada por Prevost para una responsabilidad importante; se trata de la religiosa croata Nina Krapić, de 36 años, a quién León XIV ha encomendado el puesto de Viceportavoz del Vaticano, dentro de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
- Apuesta por la sinodalidad. El proceso sinodal emprendido por Francisco no ha hecho otra cosa que reforzarse y continuar de la mano de León XIV. Así quedó claro también en el primer Consistorio de este pontificado, donde hubo algunas voces contrarias a la sinodalidad que quedaron claramente en minoría e incluso marginalidad frente al impulso sinodal que Prevost continúa en la Iglesia. Además, León XIV, mantiene la agenda sinodal de Bergoglio, incluida la culminación de esta en 2028 con la Asamblea Eclesial prevista para octubre de dicho año.- Los sectores más ultraconservadores fuera de lugar. Recientemente Prevost recibió de nuevo en el Vaticano al “prelado” del Opus Dei, que presentó al Santo Padre, claramente con demasiadas expectativas, unos nuevos estatutos el pasado 11 de junio. León XIV le ha dicho a los representantes de la secta fundada por Escrivá de Balaguer, que los estatutos siguen en fase de estudio y sin fecha prevista. Lo que supone un evidente jarro de agua fría para el Opus, que lleva intentando sin éxito desde hace meses - cuando todavía estaba Francisco - adecuar sus estatutos para que Roma les de su visto bueno; una conformidad que, ya bien entrados en el pontificado de León XIV, sigue sin llegar.
- Tolerancia cero con los abusos. León XIV también continúa con la línea marcada por Bergoglio de tolerancia cero para los casos de abusos en el seno de la Iglesia, como se ha podido comprobar recientemente con la investigación, cuya instrucción previa ya ha concluido, al obispo Zornoza, que previsiblemente pasará al Dicasterio de la Doctrina de la Fe, que podría incluso levantar una supuesta prescripción de los hechos, para poder llevar a juicio al presunto abusador Rafael Zornoza.
Por tanto, desde los sectores más ultras podrán hacer el ruido que quieran e inventarse los bulos que quieran, pero los hechos y los datos son tozudos y todos indican que la senda de León XIV es, esencialmente, la misma que inició Francisco.
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| Foto CNS/Lola Gómez |

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