miércoles, 1 de octubre de 2025

LOS SECTORES MÁS ULTRAS PONEN EL GRITO EN EL CIELO ANTE UNAS DECLARACIONES DE LEÓN XIV

Ayer estuvo el papa en Castel Gandolfo, algo que ha convertido ya en habitual casi todas las semanas, y a la salida también suele acostumbrar a dar un canutazo (breves declaraciones improvisadas) al grupo de periodistas que se encuentran allí. Le preguntaron por el "plan de paz" de Trump para Palestina y lo dio por bueno. También le interrogaron sobre la flotilla humanitaria que se dirige a Gaza y dijo esperar "que no haya violencia". Además también se le preguntó por alguna otra cuestión,  pero realmente lo que incendió los ánimos, sobre todo de sectores ultras y supuestamente "pro-vida" fue cuando le preguntaron por el premio que el cardenal Cupich entregará al senador demócrata Dick Durbin, político estadounidense que, como la inmensa mayoría de sus compañeros y compañeras de partido, mantiene posiciones a favor de la libertad de la mujer para interrumpir el embarazo. Prevost contestó que no está muy informado sobre el caso concreto y que había que valorar globalmente el trabajo del senador en cuestión durante sus 40 años de servicio en el Senado de Estados Unidos. León XIV añadió: "decir estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte no es realmente estar a favor de la vida, al igual que no lo es estar de acuerdo con el trato inhumano que reciben los inmigrantes en Estados Unidos"

Obviamente la citada declaración de Prevost dejó al descubierto el fariseismo de sectores ultraconservadores que dicen defender la vida pero solo centran su atención en el asunto del aborto, ignorando otros atentados a la vida humana o aún peor; sosteniendo que otros actos consistentes en matar a una persona nacida, como la pena de muerte, están justificados por haber sido condenados en un juicio. Dando a entender que un ser humano tiene derecho a quitar la vida a otro dependiendo de si presuntamente lo merece o no. 

Aunque les parezca mentira, idioteces de nivel superior como estas son presentadas por medios de comunicación, algunos de los cuales hacen gala de ser cristianos católicos, como razones aceptables para defender simultáneamente que se castigue abortar y que sigan siendo aceptables otras formas de matar a seres humanos nacidos, como la pena de muerte. Evidentemente piensan que sus lectores son enajenados mentales o simplemente imbéciles, de lo contrario no intentarían hacerles pasar dichos planteamientos como verdades aceptables y menos aún desde el cristianismo católico practicante. 

Pueden ustedes, entonces, entender perfectamente que la citada frase de León XIV a la salida ayer de Castel Gandolfo haya molestado a los de siempre; a los que se molestaban por lo que predicaba Jesús debido a que, ya entonces, se daban por aludidos en sus palabras contra ciertos comportamientos hipócritas. 

Por tanto León XIV al hacer estas declaraciones se posiciona donde debe estar como Vicario de Cristo, a saber; con los más débiles y vulnerables, con los que no tienen nada, con los pobres, con los migrantes y a favor de la vida humana pero siempre, no según si la vida es considerada de primera o de segunda categoría por algunos. Esto le sitúa en el punto de mira de los fariseos de nuestro tiempo o dicho de otra forma: en el lugar correcto. 

Vatican Media 



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