El Papa, durante su
regreso a Roma en el avión, ha mantenido un encuentro de casi una hora con los
periodistas. Ha tocado diversos temas, pero sin entrar en profundidad en
ninguno. Tampoco era el momento ni el lugar para ello.
Le han preguntado
sobre el celibato. El personalmente ha dado a entender que es partidario, pero
ha recordado que no es dogma de fe.
Sobre los abusos a
menores por parte de sacerdotes ha reiterado su posición ya conocida de
tolerancia cero.
También le han
preguntado sobre el auge de los populismos en Europa y las consecuencias que
esto puede tener. En su respuesta, el Santo Padre, ha comenzado advirtiendo
"sobre estas cosas yo no entiendo mucho". Seguidamente se ha
extendido en una respuesta amplia, dando especial gravedad al problema del paro
juvenil en Europa, citando la cifra de Italia y la de España "estoy
seguro: es del 50%". También ha mencionado concretamente a Andalucía,
afirmando que en esta región es del 60%. Se ve que los "embajadores"
de la marca España hacen bien su trabajo en el Vaticano, exponiendo al Papa
"los puntos fuertes" de nuestro país.
Le ha preguntado un
periodista de La Vanguardia sobre los escándalos en la Iglesia, especialmente
los más recientes. El Papa ha respondido diciendo que "somos humanos,
pecadores todos" y ha dado especial relevancia a la gestión de los asuntos
económicos, afirmando que se está trabajando en algunas reformas y haciendo una
mención expresa a que en el IOR (Banco Vaticano) se han cerrado unas 1.600
cuentas "de personas que no tenían derecho a tener una cuenta en el
IOR".
Sobre el encuentro en
el Vaticano con los presidentes de Palestina e Israel, el Pontífice ha querido
matizar que "será un encuentro de oración".
En el asunto de la comunión de
los divorciados se ha extendido a matizar mucho su respuesta, pero ha dejado
alguna frase como que hay que dejar claro que "los divorciados no están
excomulgados". En cualquier caso, nos ha remitido al próximo Sínodo, que
precisamente tratará sobre la familia.
Sobre la reforma de la
Curia Romana ha recalcado que es el Consejo de Cardenales el que está
trabajando en ella y ha dado a entender que este tipo de reformas conllevan
alguna dificultades y obstáculos. En esta respuesta volvió a destacar de nuevo
la importancia de "la parte económica".
Le han preguntado
también sobre la causa de beatificación de Pío XII. Ha respondido que
"está abierta", para seguidamente matizar que "todavía no hay
ningún milagro y si no hay milagros no puede avanzar".
También recibió una
pregunta sobre la renuncia de los Papas, con el caso reciente de Ratzinger.
Francisco ha respondido en un tono general de aprobación de esta posibilidad,
dejando la siguiente frase: "yo creo que un Obispo de Roma, un Papa que
siente que sus fuerzas decaen (...) debe hacerse las mismas preguntas que se
planteó el Papa Benedicto."
Ha respondido
a más cuestiones, pero hemos considerado que éstas eran las más destacables
para realizar un breve resumen.
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