viernes, 30 de mayo de 2014

LAS SEDES DE BARCELONA Y MADRID SIGUEN ESPERANDO EL RELEVO DE MARTÍNEZ I SISTACH Y ROUCO VARELA


Hace más de un año que Bergoglio fue elegido Papa y casi tres meses desde que Blázquez fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Española, pero sigue sin llegar el esperado cambio de titulares en las archidiócesis de Barcelona y Madrid. Tanto Rouco como Sistach superaron ya de sobra la edad teórica de jubilación de obispos y arzobispos (75 años). Sin embargo, parece que en Roma se lo están tomando con calma.

Rumores, por supuesto, claro que hay. Gran revuelo creó la información publicada por La Vanguardia hace un mes, en la que se citaba al cardenal Cañizares - actualmente en la Curia Romana - como posible sucesor de Sistach. Esta noticia me resultaría difícil de creer si la hubiera leído en cualquier confidencial, pero La Vanguardia sigue teniendo una reputación de ser un rotativo serio.

Si es cierto que existe una intención en el Vaticano de nombrar a Cañizares Arzobispo de Barcelona, sólo me lo explico porque les moleste en la Curia Romana o porque no encuentren ningún otro candidato que les satisfaga verdaderamente. También hay que considerar que Cañizares es un cardenal que se mueve con habilidad en el ámbito político, y precisamente Cataluña vive tiempos de alta tensión política. En cualquier caso, si el nombramiento finalmente se produce, sería una decisión algo arriesgada, impropia de la clásica prudencia de la diplomacia Vaticana, porque Cañizares despierta bastantes recelos en algunos sectores de la Iglesia y de la sociedad, y más, si cabe, en Cataluña, teniendo en cuenta que este cardenal siempre ha sido muy explícito en sus pronunciamientos sobre la unidad de España.

En cuanto a Madrid, en opinión de quien esto escribe, lo más lógico sería el nombramiento de Blázquez, simplemente por coherencia, ya que venía siendo costumbre que el presidente de la CEE fuera titular de Madrid, o al menos de una archidiócesis importante, si bien es cierto que esto no siempre ocurre, y el propio Blázquez en su anterior mandato como presidente estuvo ejerciendo el cargo siendo un obispo diocesano (Bilbao), ya que para la archidiócesis de Valladolid fue nombrado siendo vicepresidente.

También ha sonado el nombre de Carlos Osoro, actual Arzobispo de Valencia, que además ocupa el cargo de vicepresidente de la CEE. Osoro es tres años más joven que Blázquez. Ninguno de los dos es cardenal. Posiblemente el que sea nombrado Arzobispo de Madrid no tardará mucho en recibir el birrete cardenalicio.

Veremos lo que ocurre, porque desde Roma siempre puede venir tanto la decisión más predecible como la más sorprendente.

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